CARTILLA DIGITAL DEL SEGURO DE TU MASCOTA  ·  Datos revisados periódicamente

Salud y cuidados · guía informativa

Cuánto cuesta una operación de cadera en perros: displasia y cirugía en España 2026

Ke
Kevin
Revisado por kevin
Datos revisados: 28 Jul 2026

La displasia de cadera es una de las enfermedades más frecuentes en perros de razas medianas y grandes, y también una de las más costosas cuando llega a necesitar cirugía. Para muchos propietarios, recibir ese diagnóstico es un shock doble: primero emocional, al ver que su perro tiene una enfermedad crónica y dolorosa; y después económico, cuando el veterinario explica que la cirugía puede costar entre 2.000 € y 8.000 € dependiendo de la gravedad y de si están afectadas una o las dos caderas.

En este artículo desglosamos los costes reales de la displasia de cadera en perros en España en 2026: qué es exactamente, cuándo necesita cirugía, qué opciones quirúrgicas existen y cuánto cuesta cada una, qué gastos adicionales hay que prever y qué seguros veterinarios la cubren.

Qué es la displasia de cadera y por qué es tan frecuente

La displasia de cadera es una malformación de la articulación coxofemoral — la que une el fémur con la pelvis — en la que la cabeza del fémur no encaja correctamente en su cavidad. Esto provoca rozamiento, desgaste progresivo del cartílago y artrosis con el tiempo. El resultado es dolor crónico, cojera y, en los casos más avanzados, incapacidad para moverse con normalidad.

Tiene un fuerte componente hereditario, aunque factores como el sobrepeso, el ejercicio excesivo en cachorros y la alimentación inadecuada durante el crecimiento pueden acelerar su aparición o empeorar su evolución. Las razas grandes son las más afectadas: Pastor Alemán, Labrador, Golden Retriever, Rottweiler y San Bernardo tienen tasas de displasia más altas. También está presente en razas medianas como el Cocker Spaniel y el Springer Spaniel.

La displasia no siempre requiere cirugía. Muchos perros con displasia leve o moderada se manejan durante años con tratamiento médico conservador — antiinflamatorios, fisioterapia, suplementos condroprotectores y control del peso. La cirugía se plantea cuando el dolor no se controla con medicación o cuando la calidad de vida del animal se ve seriamente comprometida.

Las tres técnicas quirúrgicas y lo que cuesta cada una

No existe una única operación de displasia de cadera. El tipo de cirugía depende de la edad del perro, la gravedad de la displasia y el grado de daño articular ya existente:

  • Osteotomía de pubis (OP): menos invasiva y más económica, cuesta entre 500 € y 1.200 € y se realiza en cachorros muy jóvenes para prevenir la displasia. Solo es una opción antes de los 20 semanas de vida — después de esa edad, la articulación ya está demasiado formada para este procedimiento.
  • Osteotomía triple pélvica (OTP): indicada para mascotas jóvenes, este procedimiento tiene un coste de entre 800 € y 1.500 €. Se realiza en perros jóvenes (generalmente entre 5 y 12 meses) antes de que aparezca daño articular severo. Es la técnica más adecuada cuando se detecta displasia precozmente.
  • Reemplazo total de cadera (RTC): para perros con displasia severa, es la opción más costosa y efectiva, con un precio que varía entre los 2.000 € y 5.000 € por cadera. Es la cirugía más compleja y la que mejores resultados ofrece en perros adultos con daño articular avanzado. Si están afectadas las dos caderas, el coste total puede superar los 8.000 €.
El dato que más sorprende: la cirugía de displasia de cadera cuesta entre 2.000 € y 5.000 € por cadera en España. Con las dos caderas, puede superar los 8.000 €. Es uno de los gastos veterinarios más altos que puede enfrentar un propietario de perro, superado solo por algunos tratamientos oncológicos.

Gastos adicionales que hay que prever

El precio de la cirugía en sí es solo una parte del coste total. Antes y después de la operación hay gastos que muchos propietarios no anticipan:

  • Diagnóstico por imagen: radiografías de cadera bajo sedación para confirmar el diagnóstico y evaluar la gravedad — entre 80 € y 200 €. En casos complejos puede necesitarse TAC — entre 300 € y 600 €.
  • Consultas con especialista en ortopedia veterinaria: entre 60 € y 120 € por consulta. La evaluación preoperatoria suele requerir al menos 2-3 visitas.
  • Analítica preoperatoria: entre 60 € y 100 € — necesaria para evaluar el estado general antes de la anestesia.
  • Hospitalización postoperatoria: entre 50 € y 150 € por noche. Después de un RTC, el perro suele quedarse 1-3 noches en la clínica.
  • Fisioterapia de rehabilitación: fundamental para una recuperación óptima después de cualquier cirugía de cadera. Entre 40 € y 80 € por sesión, con un protocolo habitual de 8-12 sesiones — entre 320 € y 960 € en total.
  • Medicación postoperatoria: antiinflamatorios, analgésicos y antibióticos durante las primeras semanas — entre 50 € y 150 €.
  • Tratamiento de mantenimiento a largo plazo: condroprotectores, antiinflamatorios periódicos y suplementos articulares para el resto de la vida del animal — entre 30 € y 80 €/mes.

Sumando todos los conceptos, el coste total del proceso completo — diagnóstico, cirugía, hospitalización, rehabilitación y seguimiento del primer año — puede situarse entre 3.000 € y 10.000 € según la técnica elegida y si están afectadas una o las dos caderas.

Cuándo operar y cuándo no operar

No todos los perros con displasia necesitan cirugía. La decisión depende de varios factores que el veterinario especialista en ortopedia debe evaluar:

  • Edad del perro: las técnicas preventivas (OP, OTP) solo son viables en cachorros jóvenes. En perros adultos con daño articular establecido, el reemplazo total es la única opción quirúrgica efectiva.
  • Grado de displasia: la displasia se clasifica en grados (A a E según la FCI). Los grados A y B son normales; C es leve; D y E son moderada y grave. La cirugía se plantea habitualmente en grados D y E cuando el tratamiento médico no controla el dolor.
  • Respuesta al tratamiento médico: si el perro responde bien a antiinflamatorios y fisioterapia y mantiene buena calidad de vida, la cirugía puede posponerse o evitarse. Si el dolor no se controla o el perro deja de moverse con normalidad, la cirugía es la opción más adecuada.
  • Estado general de salud: la anestesia general para un RTC es un procedimiento de riesgo — en perros mayores con problemas cardíacos o renales, el riesgo anestésico puede hacer que la cirugía no sea la mejor opción.

Razas con mayor predisposición: cuándo empezar a vigilar

Si tienes un perro de una de estas razas, la displasia de cadera es un riesgo real que conviene vigilar desde el primer año de vida:

  • Pastor Alemán: una de las razas con mayor incidencia de displasia a nivel mundial. Vigilancia radiológica recomendada a partir de los 12 meses.
  • Labrador y Golden Retriever: alta predisposición, especialmente en líneas de trabajo. El sobrepeso acelera enormemente la progresión.
  • Rottweiler: predisposición alta, agravada por su gran masa muscular que enmascara el dolor hasta fases avanzadas.
  • San Bernardo y Mastín: razas gigantes con alta incidencia. El peso extremo acelera el daño articular.
  • Bulldog Francés y Bulldog Inglés: las razas braquicéfalas también tienen predisposición, aunque por razones anatómicas distintas a las razas grandes.

¿Qué seguros cubren la displasia de cadera?

Este es el punto más crítico del artículo para cualquier propietario de una raza predispuesta. La cobertura de la displasia en los seguros veterinarios varía enormemente:

  • Seguros que excluyen enfermedades hereditarias: la mayoría de pólizas del mercado excluyen expresamente las enfermedades congénitas y hereditarias. Como la displasia tiene un componente hereditario fuerte, puede quedar excluida. Santévet, AXA y Mapfre tienen esta exclusión de serie.
  • Seguros que cubren hereditarias no preexistentes: Barkibu es la referencia del mercado en este punto — cubre enfermedades hereditarias siempre que no fueran preexistentes en el momento de contratar. Si el seguro estaba activo antes del diagnóstico, la displasia puede estar cubierta.
  • Petplan y Kalibo: Petplan y Mapfre son las que mejor cubren la displasia de cadera, incluyendo diagnóstico, medicación y cirugía. La cobertura varía según si es una condición hereditaria declarada o aparece después de contratar.
  • La regla universal: si la displasia ya estaba diagnosticada antes de contratar el seguro, quedará excluida como preexistencia en cualquier póliza. El único momento en que el seguro puede cubrir la displasia es si se contrata cuando el perro todavía está sano y el diagnóstico llega después.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad se detecta la displasia de cadera en perros?

Los primeros síntomas pueden aparecer tan pronto como a los 4-6 meses de vida en casos graves, o no manifestarse hasta los 4-5 años en casos moderados. Las radiografías de cribado se realizan habitualmente entre los 12 y los 24 meses en razas predispuestas, aunque la certificación oficial de la FCI requiere que el perro tenga al menos 12 meses para la evaluación definitiva. La detección precoz es clave: las técnicas quirúrgicas menos invasivas solo son posibles en cachorros jóvenes.

¿Puede vivir bien un perro con displasia sin operarse?

Sí, muchos perros con displasia leve o moderada mantienen una buena calidad de vida durante años con tratamiento médico conservador: control del peso, ejercicio moderado y adaptado, fisioterapia, antiinflamatorios en periodos de dolor y suplementos condroprotectores. La cirugía no es inevitable — es una opción cuando el tratamiento médico ya no es suficiente para controlar el dolor o mantener la movilidad.

¿Es mejor operar en una clínica veterinaria general o en un centro especializado en ortopedia?

Para cirugías complejas como el reemplazo total de cadera, la experiencia del cirujano es el factor más determinante para el resultado. Un cirujano ortopédico veterinario especializado con amplia experiencia en RTC ofrece mejores resultados y menor tasa de complicaciones, aunque el precio sea algo más alto. Para técnicas más sencillas como la OTP, una clínica veterinaria de nivel con cirujano experimentado puede ser suficiente. Pide siempre referencias del número de procedimientos similares que ha realizado el cirujano antes de decidir.

¿Hay ayudas económicas para costear la cirugía de displasia?

En España no existen ayudas públicas específicas para gastos veterinarios. Las opciones más accesibles son: financiación directa de la clínica veterinaria (muchas ofrecen planes de pago a plazos sin intereses para cirugías de alto coste), hospitales veterinarios universitarios (UAB, UCM, UMU) que suelen tener tarifas más asequibles, y préstamos personales específicos para gastos veterinarios de entidades como Cofidis. La mejor «ayuda» a largo plazo sigue siendo un seguro veterinario contratado antes del diagnóstico.

Déjanos tu pregunta o comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

MiMascotaSegura participa en programas de publicidad contextual. Los análisis son independientes y no están influenciados por los anunciantes.